El sol es una fuente de vida, pero también puede ser un enemigo para nuestra piel si no la protegemos adecuadamente. Los rayos ultravioleta (UV) pueden causar quemaduras, manchas, arrugas y cáncer de piel. Por eso, es fundamental usar un protector solar adecuado a nuestro tipo de piel y a las condiciones ambientales. Pero, ¿sabes cuánto tiempo dura el protector solar de 30? ¿Es suficiente para estar todo el día al sol? ¿Qué diferencia hay con otros factores de protección solar (FPS)? En este artículo, te vamos a explicar todo lo que necesitas saber sobre cuánto dura el protector solar de 30 y cómo usarlo correctamente.

¿Cuánto dura el protector solar SPF 30?
El protector solar de 30 es aquel que tiene un factor de protección solar (FPS) de 30, lo que significa que bloquea el 96,7% de los rayos ultravioleta B (UVB), los responsables de las quemaduras solares y el cáncer de piel. El FPS indica el tiempo que una persona puede estar expuesta al sol sin quemarse, en comparación con el tiempo que tardaría sin protección. Por ejemplo, si una persona se quema al sol en 10 minutos sin protección, con un protector solar de 30 podría estar 300 minutos (5 horas) sin quemarse.
Sin embargo, esto es solo una estimación teórica, ya que hay muchos factores que pueden alterar la duración del protector solar, como el sudor, el agua, el roce, la cantidad aplicada, el tipo de piel, la hora del día, la latitud, la altitud, etc. Por eso, los expertos recomiendan reaplicar el protector solar cada 2 horas, independientemente del FPS que tenga.
Lo que sí se puede decir es que el protector solar de 30 ofrece una protección adecuada para la mayoría de las personas y de las condiciones ambientales, siempre y cuando se aplique correctamente y con frecuencia. Para aplicar el protector solar correctamente, se deben seguir estos pasos:
- Elegir un protector solar de amplio espectro, resistente al agua y con un FPS de al menos 30.
- Aplicar el protector solar 15 minutos antes de exponerse al sol, cubriendo todas las zonas expuestas de la piel, incluyendo las orejas, el cuello, los labios, las manos y los pies.
- Usar una cantidad suficiente de protector solar, equivalente a unos 30 ml (dos cucharadas) para todo el cuerpo, o a una moneda de un euro para la cara.
- Reaplicar el protector solar cada dos horas, o más a menudo si se está en contacto con el agua o se suda mucho.
- Evitar la exposición al sol entre las 12 y las 16 horas, que es cuando los rayos UV son más intensos.
- Complementar el uso del protector solar con otras medidas de protección, como sombreros, gafas de sol, camisetas y sombrillas.
En la siguiente tabla se puede ver la relación entre el FPS y el porcentaje de rayos UVB que bloquea:
FPS | % de rayos UVB bloqueados |
---|---|
15 | 93% |
30 | 97% |
50+ | 98% |
Como se puede observar, a partir de un FPS de 30, el aumento del porcentaje de rayos UVB bloqueados es muy pequeño. Por eso, lo más importante no es elegir un FPS muy alto, sino aplicar el protector solar correctamente y con frecuencia, y elegir uno que proteja también de los rayos UVA.
¿Cómo se calcula el FPS de 30?
El FPS es el índice que indica el nivel de protección que ofrece un protector solar frente a los rayos UVB, que son los que causan las quemaduras solares. El FPS se calcula dividiendo el tiempo que tarda la piel en quemarse con el protector solar entre el tiempo que tarda sin él. Por ejemplo, si una persona se quema al sol en 10 minutos sin protector solar, y con un protector solar de 30 tarda 300 minutos en quemarse, el FPS es 300/10 = 30.
Sin embargo, el FPS o SPF no es un indicador absoluto de la duración del protector solar, ya que depende de varios factores, como el tipo de piel, la intensidad del sol, la hora del día, la estación del año, la altitud, la humedad, el viento, el sudor, el agua, el roce con la ropa o la arena, etc. Estos factores pueden reducir la eficacia del protector solar y hacer que se pierda antes de lo esperado. Por eso, se recomienda reaplicar el protector solar cada dos horas, o más a menudo si se está en contacto con el agua o se suda mucho.
Además, el FPS solo mide la protección frente a los rayos UVB, pero no frente a los rayos UVA, que son los que provocan el envejecimiento prematuro de la piel y pueden contribuir al desarrollo de cáncer de piel. Por eso, es importante elegir un protector solar que ofrezca una protección de amplio espectro, es decir, que proteja tanto de los rayos UVA como de los UVB. Esto se puede identificar por el símbolo UVA rodeado de un círculo, o por las siglas PA seguidas de uno o más signos +.